miércoles, 17 de abril de 2013

Novela: Jigoku Hunter - Capítulo 2: Los sueños hablaron

Capítulo 2: Los sueños hablaron


Nuestros protagonistas se encontraron con un extraño ser, era pequeño, parecía de agua o de algo líquido aunque que tenia una forma de masa redondeada con un tirabuzón en la punta, también tenía ojos, era bastante extraño.

Sin entender que hacia semejante criatura delante de ellos, Nakaru y Mikashi se preguntaron qué clase de bicho era y le gritaron que se marchara, mientras tanto Taka permanecía temblorosa detrás de su querido protector.

La criatura se fijó en ella y dando pequeños saltos se fue acercando al grupo. Los chicos empuñaban cada vez mas fuerte sus armas aunque no podían evitar estar nerviosos por estar viendo un animal tan extraño. De pronto Taka se relajó y se acercó lentamente al animal, que de un bote subió a la palma de su mano y se acomodó como si se encontrase en una cálida cama. Justo después, cerró los ojos y se quedó dormido.

Ninguno daba crédito a lo que estaba ocurriendo salvo Taka, que reía al sentir el tacto extraño del animal, era escurridizo, blando y de color azul translúcido, parecía ser un cúmulo acuoso viviente.

-¡Taka! ¡Suelta eso ahora mismo! Puede ser peligroso. –Gritaba su hermano.
-¡Tranquilos! ¡Creo que le gusto! Y no me parece peligroso. ¡Es una monada! ¡ME LO QUEDO!
-¡NO! ¡No puedes ir adoptando animales del bosque como si nada! ¿Crees que la abuela lo aceptaría?
-Por favor, sé coherente Taka, no puede venir con nosotros. No sabemos ni qué es. -Dijo Mikashi de forma apacible.
-Bueno, haremos una cosa, no quiero abandonarlo. Dejad que pase ésta noche conmigo y por la mañana lo despertaremos y veremos como reacciona, después lo llevaremos al guarda bosques del pueblo para que nos diga lo que es. -Contestó Taka con gran determinación.
-Bien. Por el momento salgamos de aquí, podrían venir mas lobos o animales peores.
-¡Si, tengo hambre y sueño! Aunque me da más miedo la abuela que los animales de éste bosque.

Taka guardó con cuidado al animal en el bolso en el que había guardado los materiales de su abuela y el grupo se apresuró a volver al pueblo Ayihe. Durante la huida se toparon con algunos lobos más, pero fueron eliminados rápidamente por el Kusarigama de Nakaru y la Katana de Mikashi.

Llegaron al pueblo bien entrada la noche. Fueron directos a la cama vigilando que la abuela no los escuchara entrar, ella estaba dormida como un tronco. Al amanecer, la abuela despertó y fue directa al cuarto de los chicos rompiendo la puerta de una patada, estaba enfurecida.

-¡MOCOSOS! ¡IDIOTAS! ¿QUÉ HICISTEIS? ¿Y DONDE ESTÁ TAKA? ¿Y MI NIETA? -Gritaba la abuela mientras daba golpes de cucharón a los chicos.

Al parecer Taka no estaba en la habitación de la abuela cuando ella despertó. Sin decir ni una palabra los chicos salieron corriendo de la casa dejando sola a la iracunda abuela.

-¡Mika! ¿Donde crees que estará mi hermana?
-¡No lo se! Primero preguntaremos al guarda bosques del pueblo, aunque no me ha gustado dejar así a la abuela, ella está preocupada por su nieta...Soy despreciable...Debería...
-¡Cállate ya y vamos a buscar a Taka!

El grupo fue directo a la cabaña del guarda bosques a las afueras del pueblo. Él les dijo que no había visto a Taka, así que se separaron para buscar por el pueblo.
Nakaru fue a la biblioteca y a la zona comercial, mientras que Mikashi rodeó las afueras del pueblo.

Él no dejaba de pensar en lo que escuchó en el pueblo el día anterior sobre el Hada y pensaba que podría ser ese bicho. En un instante de lucidez pensó que al ser algo parecido al agua, podría estar cerca del río del pueblo, así que se dirigió hacia allí.

Al llegar sus sospechas se confirmaron. Allí se encontraba Taka, sentada en unas rocas junto al río y sosteniendo al animal en sus manos, parecía hablar con él.

-¡TAKA! ¡ESTÁS AQUÍ! -Gritaba Mikashi aliviado.
-¡Mika! ¡Has venido!
-¡Si! ¿Pero por que te has escapado?
-A sido Rinki-Rinki, ella me a traído hasta aquí para contármelo todo.
-¿Como? ¿Ese bicho habla?
-¡Rinki! ¡Rinki! -Decía el animal mientras saltaba feliz en las manos de la niña.
-¡No seas bruto! ¡No es un animal! ¡Es un Hada!
-¿Un Hada? Rinki...¿Qué?
-¡Si! Me ha contado que viene de muy lejos, buscaba a alguien pero se perdió! ¡Ahora yo cuidaré de ella!
-¿Así que fue eso? -Murmuraba Mikashi mientras recordaba la conversación del hombre borracho.

Los dos se disponían a volver al pueblo junto al Hada, pero cuando Mikashi estaba de espaldas observándola recibió un golpe que le noqueó al instante. Se trataba de un grupo de bandidos que merodeaban la zona y habían escuchado la conversación.

-¡Así se hace! Ahora nos llevaremos esa preciada Hada. ¡Seguro que vale una fortuna! -Decía uno de los bandidos mientras sujetaba con fuerza a la niña y le tapaba la boca.
-¿Y shi esh un Hada que conshede desheos hermano Jiro?
-¡Makao, tonto! ¡Las Hadas no conceden deseos! ¡Son los Duendes!
-¡Oh shi! Shon losh Duendesh hermano Jiro.
-Antes de nada habrá que acabar con el chico. A la niña la podremos usar de rehén o venderla.
-¡Pero hermano Jiro! ¿Donde eshtá ésha Hada?

De pronto un cúmulo de agua se elevó desde dentro del río. El agua empezó a moldearse y a girar formando un torbellino que se lanzó sobre uno de los bandidos provocando tal impacto que mandó al hombre a más de 10 metros y lo hizo aterrizar en le rió, donde la corriente lo arrastró lejos.
El bandido restante saco un cuchillo y se lo puso a Taka en el cuello mientras miraba horrorizado y tembloroso al torbellino, pero antes de que pudiera hacer nada el cúmulo frenó en seco y se abalanzó sobre el enemigo en forma de varios tentáculos que inmovilizaron y desarmaron al bandido, soltando así a Taka.
El hombre estaba muerto de miedo, sudoroso, incluso se orinó encima al ver como el cúmulo que le había apresado se concentraba delante de él formando una figura semejante a la de una mujer que le miraba con una expresión enfadada. En ese momento volvió a cambiar de forma y se convirtió en un martillo gigante que golpeó al individuo mandándolo también río abajo.

Tras la lucha, el Hada volvió a su diminuta forma, saltó a la mano de Taka y se volvió a dormir.
Ella tardó en reaccionar ya que lo que acababa de presenciar era asombroso. Poco después logró despertar a Mikashi y le explicó lo sucedido. En cuanto los dos se sintieron recompuestos, volvieron al pueblo.

-¡TAKA! ¡ESTÁS BIEN!
-¡Abuela! ¡Nakaru! ¡Estoy bien!
-¿Donde está el Hada? ¡Tengo que hablar con ella! -Balbuceaba la abuela Kutomi mientras tocaba sin parar la cara de la pequeña para comprobar que estaba entera.
-¿Como sabes lo del Hada? ¿Te lo ha contado Nakaru?
-¡No! ¡Los sueños me han hablado esta noche! Sé todo lo que pasó ayer. De eso hablaremos en otro momento, pero tengo que hablar con ella o...¡PODRÍAMOS MORIR TODOS!

CONTINUARÁ



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